ARGENTINAS

¿Quién iba a decir que a los argentinos las innovaciones nos iban a llegar por parte de los festejos? Tal vez como contracara, como reacción tardía de aquella oportunidad en que la dictadura decidió reducir los feriados, incluyendo los de la ideología oficial como el día de la virgen, corpus christie, y carnaval (fiesta pagana que la religiosidad había transformado en el fin de la joda y el principio de los fatuos que finalizan con semana santa).
La cuestión es que un día empezamos a sumar nuevos festejos, y asociamos año a año a San Patricio (pa chupar birra), Halloween y sus disfraces, San Valentín y los enamorados, el Día del Amigo que inventó un dentista argentino para celebrar la llegada (hoy negada) del hombre a la luna (?), o los 29 de cada mes para comer ñoquis y desear tener más guita. Todo esto en desmedro de los Reyes Magos, desplazados por Papá Noel (porque la gente en enero ya está en la playa), el casamiento (desplazado por el hábito de “vivo con mi pareja”) y otros festejos que siguen desapareciendo.
Pero el que suma adeptos cada año es el “Día Internacional de la Mujer”, que junto con el de la Madre coloca en el pináculo la función femenina, como diferenciadora de hombres, gays, lesbianas, y otros tipos de gamas sexuales que pululan en esta compleja realidad del siglo veintiuno.
Así que hoy, 8 de marzo de 2007, nos dedicaremos a adherir a esta fecha recordando mujeres argentinas significativas, por razones bien distintas en cada caso.
Beatriz Guido: una mentirosa de aquellas, le encantaba vender cualquier verdura, gastar mucha plata y reunir mucha gente en su casa. Un sol.
Eva Perón: le importó un soto lo que opinaran o dijeran de ella, se solidarizó desde el vamos con aquellos a quien nadie le daba bola, y ellos supieron responderle con dignidad, hasta hoy.
Niní Marshall: observadora implacable de una sociedad en crecimiento, se dedicó a hacer reír a una generación con códigos personales que mantienen vigencia.
Las madres de Plaza de Mayo: Sin comentarios. Su verdad crece con el tiempo. Se ignoró su existencia en el momento que mayor razón tenían, y las taponaron los curas, los milicos, el resto de las religiones, los liberales, los partidos políticos (casi todos) y los periodistas (los que quedaban vivos).
Y un homenaje global para as mujeres argentinas, en general: aquellas que provienen de un pasado sombrío, atadas al esquema del “macho latinoamericano” de cuya cultura, en forma paulatina, van logrando diferenciarse.
En los últimos cincuenta años se ha logrado un avance muy grande no sólo en cuanto a la posibilidad de profesionalización de la mujer, sino como consecuencia del papel progresivo que obtuvo en política, negocios, y en la sociedad en general. La mujer primigenia estaba destinada al hogar, un mundo personal esbozado para que ella pudiera rendir culto a “su hombre”, fuera marido, padre, hermano o hijo. La sucedió una mujer con actividades “permitidas”, siempre apenas mezcladas con el hogar: mucama, enfermera, docente, celadora... Hasta que, con cierta audacia, comenzó a colarse en profesiones hasta entonces sólo masculinas: odontólogas, médicas, abogadas, escribanas. Y el siglo 21 las descubre policías, directoras y gerentas de empresas, choferes...
Qué más se puede decir acerca de las mujeres que ya no hayan expresado Freud o Lacan. Ah, sí, FELIZ DÍA.
La cuestión es que un día empezamos a sumar nuevos festejos, y asociamos año a año a San Patricio (pa chupar birra), Halloween y sus disfraces, San Valentín y los enamorados, el Día del Amigo que inventó un dentista argentino para celebrar la llegada (hoy negada) del hombre a la luna (?), o los 29 de cada mes para comer ñoquis y desear tener más guita. Todo esto en desmedro de los Reyes Magos, desplazados por Papá Noel (porque la gente en enero ya está en la playa), el casamiento (desplazado por el hábito de “vivo con mi pareja”) y otros festejos que siguen desapareciendo.
Pero el que suma adeptos cada año es el “Día Internacional de la Mujer”, que junto con el de la Madre coloca en el pináculo la función femenina, como diferenciadora de hombres, gays, lesbianas, y otros tipos de gamas sexuales que pululan en esta compleja realidad del siglo veintiuno.
Así que hoy, 8 de marzo de 2007, nos dedicaremos a adherir a esta fecha recordando mujeres argentinas significativas, por razones bien distintas en cada caso.
Beatriz Guido: una mentirosa de aquellas, le encantaba vender cualquier verdura, gastar mucha plata y reunir mucha gente en su casa. Un sol.
Eva Perón: le importó un soto lo que opinaran o dijeran de ella, se solidarizó desde el vamos con aquellos a quien nadie le daba bola, y ellos supieron responderle con dignidad, hasta hoy.
Niní Marshall: observadora implacable de una sociedad en crecimiento, se dedicó a hacer reír a una generación con códigos personales que mantienen vigencia.
Las madres de Plaza de Mayo: Sin comentarios. Su verdad crece con el tiempo. Se ignoró su existencia en el momento que mayor razón tenían, y las taponaron los curas, los milicos, el resto de las religiones, los liberales, los partidos políticos (casi todos) y los periodistas (los que quedaban vivos).
Y un homenaje global para as mujeres argentinas, en general: aquellas que provienen de un pasado sombrío, atadas al esquema del “macho latinoamericano” de cuya cultura, en forma paulatina, van logrando diferenciarse.
En los últimos cincuenta años se ha logrado un avance muy grande no sólo en cuanto a la posibilidad de profesionalización de la mujer, sino como consecuencia del papel progresivo que obtuvo en política, negocios, y en la sociedad en general. La mujer primigenia estaba destinada al hogar, un mundo personal esbozado para que ella pudiera rendir culto a “su hombre”, fuera marido, padre, hermano o hijo. La sucedió una mujer con actividades “permitidas”, siempre apenas mezcladas con el hogar: mucama, enfermera, docente, celadora... Hasta que, con cierta audacia, comenzó a colarse en profesiones hasta entonces sólo masculinas: odontólogas, médicas, abogadas, escribanas. Y el siglo 21 las descubre policías, directoras y gerentas de empresas, choferes...
Qué más se puede decir acerca de las mujeres que ya no hayan expresado Freud o Lacan. Ah, sí, FELIZ DÍA.



1 Comments:
holaa che muy bueno tu blogg¡ me encanto desde tu primer post¡¡bue suerte ccon todo sos de diez chabon bye¡ argentinas putas¡ ya me las van a pagar ya me las estan pagando argentinitas putas perdedoras¡ bue bye amigo
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