BOQUITAS PINTADAS
Manuel Puig fue uno de los autores argentinos más originales de nuestra literatura. Y con Borges y Cortázar uno de los más difundidos en todo el mundo. Oriundo de General Villegas, un pueblo del interior, fue el que más supo reflejar ese “pequeño mundo” de pasiones desencontradas en un trasfondo de hipocresía y represión. En Boquitas Pintadas, el lector puede ser sorprendido con situaciones que él mismo va a a encontrar de nuevo todos los días en algún barrio, club, sociedad, empresa o consorcio. En todo lugar en donde se muevan e interactúen más de dos seres humanos.
Porque la vida no es una ciencia exacta. Y uno debe convivir a diario con todo tipo de gente, sus intereses y sus mendicidades, egoísmos y malhumores.
Todo esto a cuento de una historia que tiene en vilo a muchos argentinos, y que como la gran mayoría de las historias que surgen a diario, a algunos se les ocurre que fueron originadas o al menos fogoneadas por la prensa.
Para los que no conocen el caso, vamos a trazar una ligera síntesis.
En una ciudad del interior argentino, hace un par de semanas, se descubrió el cadáver de una mujer de poco más de cincuenta años, bella y bien conservada. Apareció en la cama de su hija, ahorcada con un cinturón de tela de su bata, desnuda. Las pericias determinaron que había mantenido vastas relaciones sexuales consentidas, y se sospecha que dado que no hubo ni violencia ni robo la situación parece haber sido parte de una práctica sexual extrema. La historia se potencia por que ni el marido ni sus hijos estaban en casa, la señora era empresaria prestigiosa, esposa de un médico eminente y, a partir de ahí se larga a rodar una historia compleja con amigas cómplices, amantes e historias picantes y, todo esto, en el corazón de la más rancia clase alta de un pueblo y una provincia muy católica y conservadora. Como en la novela de Puig, todos los protagonistas quisieran no estar dentro de la historia y poder conservar un perfil más bajo.
Vamos a ensayar algunas reflexiones.
1) ¿Qué hizo que una historia como esta saltara a los medios nacionales, ocupando todos los noticieros del prime time de la televisión y las páginas de la prensa escrita de una manera hartante?
Sería interesante saberlo. Desconozco las estadísticas, pero sospecho que crímenes de todo tipo salpican los diarios del interior, y muy pocos saltan al interés nacional. Invito a los lectores a recorrerlos en http://www.pjbonaerense.org.ar/mediosdeprensa/diarios/diarios_del_interior.htm;
http://www.plusnoticias.com/diarios/ctes.htm; http://itfuego.com/diarios_interior%20bs%20as.htm, y luego analizar cuáles se llegan a conocer en el resto del país.
2) ¿Por qué tanta gente lo ha tomado cómo un test proyectivo, sintiéndose obligado a dictaminar boludeces tipo “yo creo que el culpable es…” en cuanta charla de café se pone a tiro?
3) ¿Qué lleva a los periodistas a pensar que a partir de esta historia están obligados a transformarse en el Truman Capote del Siglo XXI, siguiendo el caso hasta los detalles más estúpidos e insignificantes?
4) En épocas duras, la Policía solía advertir a los padres sobre los peligros que rodeaban a las nuevas generaciones con invocaciones que rezaban “¿sabe que está haciendo su hijo ahora?”. En 1987, la película “Atracción Fatal” se transformó en un cántico a la fidelidad, mostrando el costado incierto en el que entraba un humano que no cumplía los preceptos del “sagrado vínculo del matrimonio”. Y desde tal óptica podríamos entonces preguntar a todos “pero: ¿sabe qué está haciendo su pareja AHORA?”
5) Y esto refuerza la idea de que la fidelidad es una pretensión construida sobre fundamentos de barro, o más bien de arena. Que no se mantiene abandonando a la pareja, NI AUN POR CUESTIONES DE TRABAJO. Una idea que suena paradójica porque es a la vez perseguidora y persecutoria, es decir te persigo y me persigo… (nada menos).
6) Y por último (y lo más serio y filosófico, pucha digo) es la conciencia de que la muerte espera hasta en la propia casa y viviendo el mayor y más consentido de los placeres. Porque díganme si no es una maldición que uno, buscando un buen momento, arribe de pronto a la eternidad (o a la nada).
Manuel Puig nunca pudo resolver estas cuestiones, y como los grandes de la historia del arte va a ser reconocido en su país como corresponde, muchos años después de su muerte. Después de Nueva York y Hollywood, Río de Janeiro o Roma.
Porque la vida no es una ciencia exacta. Y uno debe convivir a diario con todo tipo de gente, sus intereses y sus mendicidades, egoísmos y malhumores.
Todo esto a cuento de una historia que tiene en vilo a muchos argentinos, y que como la gran mayoría de las historias que surgen a diario, a algunos se les ocurre que fueron originadas o al menos fogoneadas por la prensa.
Para los que no conocen el caso, vamos a trazar una ligera síntesis.
En una ciudad del interior argentino, hace un par de semanas, se descubrió el cadáver de una mujer de poco más de cincuenta años, bella y bien conservada. Apareció en la cama de su hija, ahorcada con un cinturón de tela de su bata, desnuda. Las pericias determinaron que había mantenido vastas relaciones sexuales consentidas, y se sospecha que dado que no hubo ni violencia ni robo la situación parece haber sido parte de una práctica sexual extrema. La historia se potencia por que ni el marido ni sus hijos estaban en casa, la señora era empresaria prestigiosa, esposa de un médico eminente y, a partir de ahí se larga a rodar una historia compleja con amigas cómplices, amantes e historias picantes y, todo esto, en el corazón de la más rancia clase alta de un pueblo y una provincia muy católica y conservadora. Como en la novela de Puig, todos los protagonistas quisieran no estar dentro de la historia y poder conservar un perfil más bajo.
Vamos a ensayar algunas reflexiones.
1) ¿Qué hizo que una historia como esta saltara a los medios nacionales, ocupando todos los noticieros del prime time de la televisión y las páginas de la prensa escrita de una manera hartante?
Sería interesante saberlo. Desconozco las estadísticas, pero sospecho que crímenes de todo tipo salpican los diarios del interior, y muy pocos saltan al interés nacional. Invito a los lectores a recorrerlos en http://www.pjbonaerense.org.ar/mediosdeprensa/diarios/diarios_del_interior.htm;
http://www.plusnoticias.com/diarios/ctes.htm; http://itfuego.com/diarios_interior%20bs%20as.htm, y luego analizar cuáles se llegan a conocer en el resto del país.
2) ¿Por qué tanta gente lo ha tomado cómo un test proyectivo, sintiéndose obligado a dictaminar boludeces tipo “yo creo que el culpable es…” en cuanta charla de café se pone a tiro?
3) ¿Qué lleva a los periodistas a pensar que a partir de esta historia están obligados a transformarse en el Truman Capote del Siglo XXI, siguiendo el caso hasta los detalles más estúpidos e insignificantes?
4) En épocas duras, la Policía solía advertir a los padres sobre los peligros que rodeaban a las nuevas generaciones con invocaciones que rezaban “¿sabe que está haciendo su hijo ahora?”. En 1987, la película “Atracción Fatal” se transformó en un cántico a la fidelidad, mostrando el costado incierto en el que entraba un humano que no cumplía los preceptos del “sagrado vínculo del matrimonio”. Y desde tal óptica podríamos entonces preguntar a todos “pero: ¿sabe qué está haciendo su pareja AHORA?”
5) Y esto refuerza la idea de que la fidelidad es una pretensión construida sobre fundamentos de barro, o más bien de arena. Que no se mantiene abandonando a la pareja, NI AUN POR CUESTIONES DE TRABAJO. Una idea que suena paradójica porque es a la vez perseguidora y persecutoria, es decir te persigo y me persigo… (nada menos).
6) Y por último (y lo más serio y filosófico, pucha digo) es la conciencia de que la muerte espera hasta en la propia casa y viviendo el mayor y más consentido de los placeres. Porque díganme si no es una maldición que uno, buscando un buen momento, arribe de pronto a la eternidad (o a la nada).
Manuel Puig nunca pudo resolver estas cuestiones, y como los grandes de la historia del arte va a ser reconocido en su país como corresponde, muchos años después de su muerte. Después de Nueva York y Hollywood, Río de Janeiro o Roma.



1 Comments:
Que los malos estén solos,
Los muy buenitos mirando
Y nosotros festejando. CJS in NYC
Esta sumatoria de gerundios se me ocurrió porque no se me ocurría nada, podría no haber escrito nada, pero como se vienen las fiestas, codiciaba que recibieran al menos un saludo todos aquellos que me generaron sentimientos positivos durante el año que se diluye.
¡El año ya está perdido! Tratar de hacer concreciones en los últimos días es inútil, por eso esa sucesión de los festejos, para que el alcohol y la comida nublen el desenfreno de aquellos por terminar lo pendiente.
Pero a no desesperar, la tierra es redonda y nadie caerá al abismo después del mar. Solo hay que sosegarse, ablandar el cuerpo y el espíritu y permitir a los días que nos lleven por caminos llenos de PAZ.
Porque PAZ necesitamos todos luego de un año agitado, PAZ para conversar sin tiempo, PAZ para hacer las compras, PAZ para acordarnos de todos los que queremos acordarnos, PAZ para hacer el famoso balance, PAZ para decidir donde y como festejar, PAZ para soportar las ansiedades de los mas chicos, PAZ para poder plantear los cambios necesarios, PAZ para asumir las culpas y perdonarse, PAZ para putear con fundamento, PAZ para aprovechar las caricias y cuidados de los que nos quieren mucho, PAZ para dedicarnos a darlas, PAZ para escuchar una canción, PAZ para leer libros, PAZ para divertirnos, PAZ para estar tristes, PAZ para crear y PAZ para tratar de ser un poco más felices.
De esta manera me despido hasta el año que viene, que la pasen muy pero muy bonito, yo trataré de hacer lo mismo.
Cruz J. Saubidet
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