OH QUE HISTORIA
La historia es según el que la escribe, y eso ya nos asegura que nunca será un reflejo de lo sucedido. Basta leer las distintas versiones que han tenido los sucesos, agregado a las interpretaciones; y mucho más si sumamos los significados y conexiones que le han hecho a lo largo de los tiempos.
Durante mucho tiempo hubo un concepto de historiografía (así les gusta denominarla a los eruditos) oficializada. Era lo que se llamaba "la historia oficial"; hecha a medida para encontrar a todo una interpretación que coincidiera con el "statu quo" de una realidad dulzona y eterna. En ella justificaban su poder aquellos que debían fundamentar lo justo de sus bienes y propiedades.
Vamos a recordar que el descubrimiento, conquista y civilización de América tiene una versión oficial que no esconde nada. Los galleguitos que pisaron estas tierras con Colón venían a Occidente para abrir una vía comercial a Oriente que superara lo que suponían problemático al ir por el Oriente mismo. Cuando llegaron aquí se encontraron con algo más poderoso que el comercio: la certeza de que unos salvajes brutos poseían ¡oro! y en cantidad.
Esa sola idea: la de depredar a las bestias (infieles) de todo el oro que pudieran ¡movió el interés permanente de varias generaciones de conquistadores, que no se detuvieron sino hasta que comprobaron que ya habían conseguido todo lo que tuviera valor.
Aquella generación de conquistadores perdió el sentido propio de su misión en cuanto se agotó el oro. El sustento de su poder fue quedando cada vez más presa de lo "simbólico". Y el poder formal sin el sustento del poder real (valores de cambio) se va debilitando en forma acelerada. Los virreyes y gobernadores se iban dando cuenta que los que realmente manejaban el estofado por aquí eran los comerciantes, los dueños de manufacturas, en fin... los que sabían cómo obtener valores de cambio una vez terminado el oro de la rapiña.
Un día del siglo 19, lugar tras lugar de América, todos se fueron levantando y asumiendo el poder real.
Este es el verdadero sentido de cada movimiento independentista. ¿Para qué se puede necesitar un rey y un virrey, lo costoso que sale, los impuestos que hay que pagar? Mejor los mandamos de vuelta y mandamos nosotros a nuestra conveniencia.
Una lucha a la que los intelectuales románticos, inspirados por el liberalismo de la época adherían y les agregaban encendidos principios por la libertad, la igualdad y la fraternidad, el anti-esclavismo, etc.
Así fue como mandaron a casa de vuelta a los ex-conquistadores. Pero dado que es más difícil pelear contra los representantes del espiritualismo, integraron al clero y los dejaron quedarse.
La historia oficial cuenta que los americanos consagraron a éste a partir de entonces como suelo libre, asociados a españoles y portugueses que vieron la oportunidad de tener que rendir más cuentas a una corona onerosa y desesperada de obtener cada vez más rentas de cualquier cosa. Más que proceso de liberación, podemos interpretar los hechos como el cierre de un buen negocio.
Visto así, tenemos:
1) Los conquistadores, cuya primera generación había logrado levantarse con todo lo de valor a sangre y fuego, y la siguiente que había percibido las ventajas de integrarse con quien fuera para poder "hacerse la América", y
2) Los ricos comerciantes, los dueños de manufacturas y artesanías, que se habían quedado a diseñar y disfrutar de un "nuevo orden" con determinación de propiedades, aduanas y otras fuentes de poder.
Quedaba una tercera parte, un alguito más complicada: ¿cómo seguir avanzando en la obtención de poder, cuando el resto de los territorios está repleto de indios malísimos, difíciles de ser convencidos de que la tierra es para ser disfrutada por auténticos cristianos?
Así que reforzaron dos frentes: el de los milicos para enfrentarlos y eventualmente matarlos o, viceversa: matarlos y eventualmente enfrentarlos (¿cómo habrá sido?), y el de los curas, con la misión de convertirlos al cristianismo, "civilizarlos" y convencerlos de que entreguen sus territorios a la "nueva patria".
Crear un ejército presupone siempre la existencia de un enemigo externo, aunque sea potencial o latente. Ya que por definición el enemigo no podía ser interno, los enemigos externos fueron los indios. Y como se encontraron en el camino con la existencia de un gaucho absolutamente indefinible (producto de la cruza de indias violadas o convencidas con los conquistadores) ¡pudieron así conseguir rápidamente una definición del origen de los reclutados! Fue la misma definición que sirvió 200 años después a la Ciencia Ficción al imaginar conquistadores que crean robots para enfrentar a robots del enemigo.
Mientras que los gauchos eran forzados a ser soldados para matar indios, los blancos civilizadores y sus curas avanzaban ocupando territorios, que dejaron así de ser de los indios para pasar definitivamente a ser legítimamente ocupados por quienes luego ya encontrarían la definición que considerarían más lógica para repartírselas. Con lo cual, y casi sin querer, arribamos a la tercera fuerza:
3) Los terratenientes.
¿Qué pasó entonces? En un primer momento muchos de ellos mismos se deben haber encontrado con que eran dueños de extensiones de tierras que nunca podrían haber llegado a conocer, no sólo por la precariedad de los medios para recorrerla, el riesgo de ser asaltados o atacados, lo aburrido y peligroso de las pampas y los desiertos, sino el amplio desconocimiento de para qué sirve tener tanta tierra. Muy distinta a las situaciones de los nobles europeos, que al menos tenían títulos pomposos y poderosos, como conde, marqués o siquiera vizconde.
La respuesta no tardaría, y vendría de la mano de la certeza de la fertilidad de tierras sumamente privilegiadas, que admiten SEMBRAR, COSECHAR para luego COMERCIAR productos de la agricultura, Y CRIAR y REPRODUCIR los animales que permitan EXPLOTAR los bienes de la ganadería.
Este tan primitivo y sencillo descubrimiento, en el caso de la Argentina, llevó a transformarla nada menos que en una potencia comercial apenas cien años atrás.
Con variantes a veces un tanto significativas, algo similar ocurrió en el resto de aquella América india.
Y una vez consolidado el esquema, comenzó a funcionar sin cortapisas el primer orden conservador de tal estado de cosas, con el intento nada velado de que nadie "sacara los pies del plato", para lo cual se procedió a aceitar los mecanismos necesarios y suficientes para que:
a) los indios desaparecieran, o al menos quedaran bastante neutralizados (es decir en lo posible integrados como obreros o sirvientes)
b) los gauchos continuaran como soldados, y si no también como obreros o sirvientes.
c) de no acceder a las dos variantes anteriores, se recurriera a recursos carcelarios o muerte llana.
d) los comerciantes ricos pudieran ser igual o más ricos que hasta entonces, se asociaran con los terratenientes y hasta se casaran entre miembros de sus familias
e) los terratenientes con sus tierras ya debidamente justificadas pudieran agrandar sus propiedades comprándolas a quellos que deseaban venderlas por problemas económicos
f) se facilitara la labor eclesiástica, ahora orientada al mantenimiento y consolidación de los valores cristianos en toda la comunidad, y la atención "espiritual" de los necesitados, enfermos, carentes, inadaptados, marginales y lunáticos.
Fue una manera de armar una sociedad. Y dos siglos después estamos en condiciones de asegurar que les dio bastante resultado.








