ÑOQUIS PARA TURISTAS

Nosotros, los que vivimos en la Argentina, tenemos una variada forma de interpretar esta palabra: "ñoqui", que usted, de venir a visitarnos, puede escuchar tantas veces por día como el impuesto y delicado vocablo "boludo".
Ñoquis quiere decir muchas cosas, todas de corte absolutamente surrealista.
A saber:
1) Se denomina ñoqui a una pasta barata, sencilla, y más bien estúpida, que se ha transformado en un ritual gastronómico en todas las clases sociales.
2) Derivado del ritual, se denomina ñoqui a aquellos que, por no tener calificación laboral se los ha reclutado masivamente en empleos estatales, a cambio de votos.
3) Por asociación con forma y tamaño, a los miembros masculinos diminutos.
Este es nuestro refinado tema del día.
La palabra ñoqui está derivada de la pronunciación del vocablo de origen italiano "gnocchi"
Ñoqui es una pasta muy sencilla, hecha con verduras o quesos livianos procesados (molidos, pisados, bien deshechos), huevo, harina y agua que, una vez mezcladas se amasan y se cortan en pequeños trocitos y luego se pasan por agua hirviendo con sal hasta que suben a la olla. ¡Y esta es toda la receta, luego se sacan y se mezclan con salsas de todo tipo!
En Argentina (vaya a saber por qué, como tantos por qué sin respuesta que vuelan por nuestro país) se hacen solamente con puré de papas.
Un día de esos, se comenzó un ritual que fue creciendo: comer ñoquis los días 29, y colocar un billete debajo del plato como forma de "convocar" una mayor fortuna deseada. Y todos se plegaron a la mencionada huevada.
Por qué se comen ñoquis (gnocchi) los 29 de cada mes? La tradición de servir ñoquis los días 29 nace de una leyenda que se remonta al siglo VIII. Vivía entonces en Nicosia (Asia Mayor) un joven médico llamado Pantaleón, quien, tras convertirse al cristianismo, peregrinó por el norte de Italia. Allí practicó milagrosas curaciones por las que fue canonizado. Cierta ocasión en que pidió pan a unos campesinos vénetos, éstos lo invitaron a compartir su pobre mesa. Agradecido, les anunció un año de pesca y cosechas excelentes. La profecía se cumplió y otros muchos milagros. San Pantaleón fue consagrado -a la par de San Marcos- patrono de Venecia. Aquel episodio ocurrió un 29, por tal razón se recuerda ese día con una comida sencilla representada por los ñoquis. El ritual que lo acompaña de poner dinero bajo el plato simboliza el deseo de nuevas dádivas ( http://www.enlacesuruguayos.com/Gnocci.htm ).
Esto, que comenzó como un sencillo ritual de buenos deseos, ni imaginen donde terminó hoy. Las "casas de pastas" son, en la Argentina, un lugar muy extendido en todo el territorio. Se fabrican fideos imaginados "frescos" y al mejor estilo italiano. Los días 29 las "colas" comienzan desde temprano porque ya, casi nadie, tiene idea cómo se fabrican las pastas porque o no tienen ganas o no saben o no pueden. La tradición cundió hasta en los barrios con gente más millonario y hasta sin tradición inmigrante italiana. Hoy los ñoquis (como antes lo fue la no menos elemental "pizza") han sido invadidos por la fiebre del marketing que permiten desarrollar exquisiteses bajo la forma de ñoquis y compuestos por champiñones, salmón, langostinos o rúcula.
A medida que pasa el tiempo, uno siente que si no come ñoquis un día 29 es "outsider" o subversivo...
Así que si al venir a una ArgieTown de visita lo invitan con ñoquis, y es 29, no lo rechace. No va a comer un gran plato, seguro (es más bien un emplaste) pero va a sentirse presa de una pretendida magia que va a olvidar en cuanto se vaya del país.
SEGUNDA ACEPCIÓN DE ÑOQUI:
Compartimos con el resto de Latinoamérica la anciana costumbre de "ganar votos" en política, cambiándola por favores concretos. Desde comprar la identidad por medio del documento, hasta prometer mejoras que nunca podrían ser dadas. Una de ellas es asegurar el conseguir trabajo. Una ambición que, para los iletrados, descalificados y outsiders es como casi desmedida. Los políticos asignan una partida para nuevos trabajos, las distribuyen entre los votantes y luego, cuando asumen el gobierno deben cumplir con lo prometido para no ser mal votados la próxima vez. En este derrotero, cientos de miles de nuevos trabajadores ingresan de pronto en un lugar en el cual no tienen lugar ni siquiera para permanecer de pie. ¿La solución? Invitarlos a "trabajar" desde su casa, y volver el día de pago, ¡es decir el 29!
La picardía popular no tardó en asociar a esta masa compacta de "empleados" con la otra "masa", la de los ñoquis, que aparece sistemáticamente todos los 29
TERCERA ACEPCIÓN:
Hay una vieja y universal tradición que jura que los hombres son más codiciados por las mujeres cuanto más grande es su miembro sexual. Mientras que el dinero se logra con tesón, trabajo, ambición o delito, la fama con talento o tenacidad y el prestigio con honestidad y decencia, ¡el tamaño del pene suele ser el mismo que trajimos con nuestra genética y no hay manera de transformarlo! O había. ¿Quién no ha recibido hasta ahora un spam que asegura mil y una maneras de mejora el aspecto del ñoqui que tenemos por azar pegado?
Y esa es la tercera acepción.
Así como un insulto paralizante puede ser el atribuir a la madre del insultado artes prostitutivas, el echarle en cara el escaso tamaño del mismo puede ser un insulto "paralizante".
¿Será por eso que en Buenos Aires pusimos un obelisco alto, erguido y sobre todo GRANDE como forma de desmentir nuestra inveterada tendencia a tener miembros comunes?
¿Habrá una cuarta acepción?











